Ecologistas en Acción, Adenex y Greenpeace han celebrado un acto el pasado martes 7 de abril

En el centro vivo El Hospital (Badajoz) dentro de su campaña conjunta ¿Alargar las nucleares? No, gracias, en el que se han abordado las consecuencias de no cumplir con el calendario de cierre de la central nuclear de Almaraz acordado entre el Gobierno y las compañías eléctricas.
En este evento se ha presentado el reciente informe de Greenpeace Cierre nuclear y transición energética: el caso de Almaraz, que ha sido elaborado por los investigadores Eloy Sanz, de la URJC, y Víctor García, de la Universitat Politècnica de Catalunya. En dicho informe se hace un exhaustivo análisis del impacto de una eventual prórroga frente al cierre programado de la planta. Los resultados que arroja son demoledores: mantener operativa la central nuclear de Almaraz tres años más no solo es un riesgo innecesario, sino un lastre económico y ambiental que costaría a la ciudadanía más de 3.800 millones de euros.
El informe desglosa además cómo la presencia de Almaraz en el sistema eléctrico peninsular distorsiona el mercado. Al ser una energía de "carga base" inflexible, obliga a menudo a detener la producción de fuentes renovables (viento y sol), que son mucho más baratas y limpias. Esta ineficiencia no solo impide que bajen los precios de la electricidad, sino que sabotea el proceso de descarbonización.
Los resultados de este informe desmontan el relato de que la nuclear es barata. Es una energía que solo sobrevive mediante el apoyo político y el dinero de los consumidores. Almaraz es hoy un obstáculo para la soberanía energética de Extremadura y de toda España", añaden desde las organizaciones ecologistas.
