Amanecer sin Almaraz

Breve historial de los dos grupos atómicos de Almaraz

NO A LA PRÓRROGA DE ALMARAZ. ¿ALARGAR LAS NUCLEARES? NO, GRACIAS

La Central Nuclear de Almaraz (CNA) fue diseñada para funcionar durante 40 años y ya ha superado en más de 4 años su vida útil. Más de 40 años en los que ha acumulado cientos de paradas por fallos técnicos no programados y en los que ha generado residuos radiactivos que permanecerán activos durante milenios.

Pretender alargar su vida hasta 2030 o más allá, como plantean sectores de la industria y algunos partidos, es un acto de irresponsabilidad política y técnica que contradice la legalidad vigente, pone en riesgo a la población de España y Portugal y al medio ambiente, además de vulnerar los compromisos recogidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La industria nuclear está presionando para prolongar un modelo energético obsoleto, sucio, caro y peligroso, ocultando que cada año extra de funcionamiento de la central de Almaraz:

 

  • Aumenta el riesgo de accidente de una instalación claramente envejecida, en un contexto en el que no existe ni siquiera un plan de evacuación externa para la población circundante en caso de accidente.

 

  • Genera residuos que nadie sabe gestionar de forma definitiva y que van a permanecer activos durante miles de años con un coste ambiental incalculable.

 

  • No sirve como mecanismo energético de emergencia como bien se demostró en el apagón de abril de 2025.

 

  • Bloquea el desarrollo de un sistema basado en energías limpias, locales y seguras puesto que ocupa un porcentaje del mix energético que podría estar producido con energía

Durante décadas han querido hacer creer a la población del entorno de Almaraz que esta es la única salida económica y energética posible y que el riesgo de un accidente y la convivencia con los residuos nucleares era el precio a pagar por tener el desarrollo económico que las centrales ocasionan. Estas ideas repetidas hasta la saciedad por las empresas propietarias han ocasionado un estado de opinión polarizado que está siendo utilizado como arma electoral en el contexto de las elecciones extremeñas. Pero la realidad es que el cierre nuclear, además de inevitable por cuestión de edad de los reactores y necesario para dar paso a un modelo energético realmente limpio, supone una gran oportunidad. Con las políticas de transición justa adecuadas, el desmantelamiento, la descontaminación y la sustitución por energías limpias supondrán la creación de empleos para toda la región y para el país. Diversos estudios, como el realizado por Abay, predicen más de 300.000 nuevos empleos asociados al cierre y sustitución de los reactores en todo el estado español.

Por otro lado, el sector nuclear, mientras pide que se le rebajen los impuestos, repite una serie de bulos para que la sociedad le “renueve “ la licencia que alargue su existencia:

 

  1. Nos intentan hacer creer que no contamina, pero si contamos todo su ciclo de vida (desde la minería, enriquecimiento, construcción, hasta el desmantelamiento) las emisiones son mucho más elevadas que las tecnologías renovables. Además, obvian que también los residuos radiactivos son contaminación: un legado que perdurará durante generaciones. En España ya se acumulan decenas de miles de metros cúbicos de residuos y miles de toneladas de combustible gastado altamente radiactivo. Es una obviedad que, si se extiende la vida de las centrales y se producen más residuos, el problema se hará más grande, por no decir que estos residuos permanecen en los terrenos de las centrales hasta que se construya el almacén geológico profundo, cosa que no ocurrirá hasta dentro de décadas.
  2. También repiten que es una energía barata y genera autonomía energética frente al petróleo o el gas, pero la realidad es bien diferente: El problema que enfrenta el sector nuclear es que su electricidad es más cara de producir que la generada con tecnologías renovables incluso con almacenamiento y eso lo pagamos al final los usuarios en la factura. Los costes estimados de la energía nuclear en España son de entre 70 y 80 €/MWh por unidad de energía producida, muy por encima de los 30-40 €/MWh de las energías solar, fotovoltaica y eólica.
  3. Por otro lado, desde el inicio del conflicto en Ucrania, nos hemos dado cuenta de una realidad: las centrales nucleares son completamente dependientes de la importación de combustible nuclear, sobre todo de la esfera de influencia Esto quiere decir que, al igual que ocurre con el petróleo y el gas, seguimos atadas a fuentes de energía sucia y en manos de autocracias. Esto nos hace también cómplices de sus violencias.

 

CERRAR ALMARAZ ES UNA OPORTUNIDAD

El cierre de Almaraz no es una condena. Es una oportunidad histórica para transformar Campo Arañuelo en un modelo de transición justa y sostenible. Extremadura ya ha sufrido durante demasiado tiempo los riesgos que conlleva una central como Almaraz. Ha sido y es una región que exporta electricidad y pese a esto, sufre el abandono de los servicios públicos, como el ferrocarril. El modelo empresarial de Almaraz no deja riqueza ni empleo duradero en el territorio: su fiscalidad beneficia a las grandes empresas fuera de Extremadura, no a la población local.

Es por ello que reclamamos un plan de reconversión que aproveche la oportunidad que brinda el cierre de la central de Almaraz con recursos reales y que incluya:

 

  • Inversión en comunidades energéticas locales que permitan a los municipios y cooperativas generar, almacenar y gestionar su propia energía.

 

  • Apoyo a sectores estratégicos del territorio, como la agricultura ecológica y su transformación, el turismo de naturaleza y el autoconsumo renovable.

 

  • Formación profesional y reconversión laboral para las personas trabajadoras de la CNA y sectores asociados en empleos que ahora mismo faltan en la zona.

 

  • Activación del polígono industrial regional de Navalmoral y la terminal ferroviaria adosada que permitan poner en situación estratégica la comarca del Campo Arañuelo.

 

La transición ya está en marcha: Extremadura ha instalado más de 7.000 MW de renovables en los últimos años y tiene 16.000 MW adicionales previstos hasta 2030, más que suficientes para cubrir la producción de Almaraz. Las tecnologías actuales de almacenamiento ya permiten dar estabilidad al sistema. Las renovables no son una promesa: son una realidad viable.

EXIGIMOS:

  • El cierre definitivo y en plazo de la Central Nuclear de Almaraz en 2027 y 2028, tal como recoge el PNIEC.

 

  • Que se realice una investigación para que los residuos acumulados sean almacenados de manera que se garantice que no haya contaminación a largo plazo para las generaciones futuras financiado íntegramente por las compañías propietarias de la CNA, no por la ciudadanía.

 

  • Un Plan de Transición Justa para Campo Arañuelo, con participación local y financiación pública, que garantice alternativas económicas sostenibles.

 

  • La restauración ecológica total del emplazamiento nuclear una vez concluido el desmantelamiento y el periodo de vigilancia.

NO MÁS REGALOS A LA INDUSTRIA NUCLEAR

Las eléctricas han tenido décadas de beneficios, por unas centrales nucleares siempre con incidentes y accidentes como el de Palomares, Ciudad Universitaria de Madrid, Vandellós y una minería del uranio ya cerrada definitivamente. No pueden ahora exigir rebajas fiscales, como ha ocurrido con la ecotasa en Extremadura, ni transferir a la sociedad los costes y riesgos de sus decisiones.

El dinero de los ayuntamientos del entorno –que llega a representar hasta el 80% de sus presupuestos en algunos casos– es un regalo envenenado que no justifica perpetuar una fuente energética caduca y peligrosa, que no ha sido capaz, por corrupción continúa y falta de control democrático, de generar recursos de empleo e industria a fin de amortiguar un cierre ya conocido de antemano.

La energía del siglo XXI será renovable, distribuida, limpia y democrática. Y Extremadura puede liderar ese cambio. Pero no lo hará si seguimos anclados en un pasado nuclear que nos priva de autonomía, justicia y seguridad. Es momento del cambio. Por eso decimos

¿Alargar las nucleares? No, gracias. ¿Alargar la vida de Almaraz? No, Gracias.

 

Presentación del libro: "Amanecer sin Almaraz" Sabadell 28 de noviembre

 

El próximo viernes 28 de noviembre a las 18:00 en Centre Civic Can Balsach - Creu Alta

Carretera Prats de Llusanes, 2, tendrá lugar la Presentación del libro publicado por Adenex: "Amanecer sin Almaraz" una publicación única que explica todo el tinglado electronuclear en España y sus vínculos con los lobys energéticos de Francia.

El movimiento ecologista siempre ha defendido un calendario de cierre para todas las nucleares. Exigíamos fechas anteriores a las definitivamente pactadas entre las eléctricas y el gobierno( 2027/ 2035) en un momento en que las energías renovables ya eran una realidad latente en España dado que el alargar la inevitable fecha del cierre nuclear supondría un freno a la transición energética justa y sostenible .

No vamos a consentir que el sector pronuclear, siempre privilegiado por los subsidios estatales y por nuestro recibo de la luz, pretenda seguir contaminando, produciendo residuos radiactivos e impidiendo el verdadero desarrollo de las distintas zonas con centrales nucleares . Las nucleares ponen en peligro nuestra salud, consumo responsable y empleos de futuro.

Estamos reduciendo nuestro consumo de electricidad y las zonas con nucleares, Extremadura, Cataluña y Valencia, ya tienen en marcha proyectos de energías renovables e industriales de desarrollo justo para amortiguar el cierre escalonado hasta el 2035, y hasta 2075 para su desmantelamiento y cierre local definitivo.

Presentación del Libro "Amanecer sin Almaraz" 6 de Noviembre en Lisboa

 

 

El jueves 6 de noviembre a las 18:30h en la CASA DO COMUN en Lisboa, tendrá lugar la Presentación del libro Amanecer sin Almaraz, una obra única en el mundo editorial. El historial de funcionamiento de la central nuclear de Almaraz y sus implicaciones en Portugal.

Intervienen:


- Antonio Eloy. Resistente à guerra, escritor, Coordinador do Observatorio Ibérico de Energía.
- Chema González. Coordinador de energía de Adenex y coautor del libro.

Portugal no tiene nucleares ni las necesita, sin embargo con Almaraz siempre ha tenido situaciones de alarmas graves , tanto vía atmosférica (situada a 100 km de la frontera) como al tener al río Tajo de efluente habitual de partículas radiactivas. Y siempre ha denunciado y exigido el cierre definitivo de los dos reactores nucleares a través del propio parlamento portugués como de los ayuntamientos y todos los colectivos en defensa del río Tajo, ecologistas , ambientales, culturales y medio de comunicación.

Presentación del libro: Amanecer sin Almaraz en Terrassa 27 de noviembre

 

ORGANIZADO POR EL CENTRO DE ESTUDIOS EXTREMEÑOS DE TERRASSA.

El próximo jueves 27 de noviembre a las 18:30 en Sede del PSC - Calle la Rasa, 29, tendrá lugar la Presentación del libro publicado por Adenex: "Amanecer sin Almaraz" una publicación única que explica todo el tinglado electronuclear en España y sus vínculos con los lobys energéticos de Francia. El libro será presentado por: Oriol Rivera. Ingeniero industrial en instalaciones nucleares.

El movimiento ecologista siempre ha defendido un calendario de cierre para todas las nucleares. Exigíamos fechas anteriores a las definitivamente pactadas entre las eléctricas y el gobierno( 2027/ 2035) en un momento en que las energías renovables ya eran una realidad latente en España dado que el alargar la inevitable fecha del cierre nuclear supondría un freno a la transición energética justa y sostenible .

No vamos a consentir que el sector pronuclear, siempre privilegiado por los subsidios estatales y por nuestro recibo de la luz, pretenda seguir contaminando, produciendo residuos radiactivos e impidiendo el verdadero desarrollo de las distintas zonas con centrales nucleares . Las nucleares ponen en peligro nuestra salud, consumo responsable y empleos de futuro.

Estamos reduciendo nuestro consumo de electricidad y las zonas con nucleares, Extremadura, Cataluña y Valencia, ya tienen en marcha proyectos de energías renovables e industriales de desarrollo justo para amortiguar el cierre escalonado hasta el 2035, y hasta 2075 para su desmantelamiento y cierre local definitivo.


ALMARAZ Y EL FINAL DE LA ERA ATÓMICA.

José Mª González Mazón. Coordinador Energía Adenex

El debate acerca de la energía nuclear en España siempre ha estado lleno de ocultaciones, de fraudes, de manipulaciones, de promesas falsas, de costes ocultos afrontados por toda la ciudadanía, de yacimientos de uranio encubiertos, de accidentes graves siempre silenciados por no tener el alcance de otros a nivel mundial, pero también ha tenido las mayores contestaciones sociales desde los ámbitos municipales, vecinales, ecologistas y científicos.

La central nuclear de Almaraz comenzó a construirse en 1973, (va a cumplir cincuenta y cinco años en 2028 con su cierre definitivo), y en 1979 supuso la mayor concentración contra la construcción de otra central en Valdecaballeros, que originó su clausura en 1984. La sociedad española había impedido hasta entonces la construcción de otras 22 centrales nucleares. Las nucleares llegaban a España, planificadas por el régimen franquista, aceptando las chatarras nucleares de diseño francés (pretendían tener la bomba atómica española) y desde luego consintiendo la tecnología americana que había decidido no construir más centrales en EEUU debido al enorme impacto, humano, medioambiental y económico, del accidente de Harrisburg en 1979.

Hoy en día no hay ningún modelo nuevo (los de tercera generación) que haya conseguido superar ni los costes de inversión iniciales (costaría más de 16.000 millones de euros), ni el tiempo de construcción requerido (más de 15 años), ni la seguridad prometida y desde luego el reciclaje de los residuos, salvo para su uso, insolente, militar. Buena parte del parque nuclear mundial ha cerrado sin sustitución aparente (solo 30 países poseen nucleares), las empresas tecnonucleares han cerrado y solo queda el lobby pronuclear internacional (francés y americano) planteando prolongar las actuales o bien imaginar tramposos nuevos reactores pequeños y modulares para contentar a los indecisos.

Sin embargo, todo el ciclo del átomo sigue en juego sin abordar el verdadero desmantelamiento nuclear y el enorme coste económico y científico para solucionar la gestión de los residuos altamente radiactivos durante los próximos miles de años. Dentro de la Unión Europea, España y Alemania sí han iniciado una política escalonada de final del ciclo electronuclear y el despegue masivo de las energías renovables.

En España, desde 2019 ya conocemos el calendario escalonado de cierre de las 7 centrales aun en funcionamiento (las otras tres se cerraron en 1986, 2006 y 2013), y a la vez el papel de liderazgo del sector electronuclear en la economía nacional, acaparando entre cuatro multinacionales todo el mercado renovable español gracias a las concesiones prioritarias otorgadas por los diferentes gobiernos del bipartidismo político hegemónico.

Para dar a conocer todo el entramado de la industria electronuclear, Adenex ha querido publicar un exhaustivo informe exponiendo el caso de los dos reactores de la central nuclear de Almaraz desde su entrada en funcionamiento hasta hoy.

“Amanecer sin Almaraz” (septiembre, 2025. 267pp) recoge las principales aportaciones del movimiento social y ecologista que en la gran mayoría de intervenciones ha conseguido descomponer las tres condiciones por las cuales las nucleares han subsistido tanto tiempo: su origen y vinculación militar ; los subsidios económicos y financieros otorgados por el estado español a la minera y hasta la gestión de residuos que ha creado el espejismo de que la nucleares no afectan al cambio climático; y el reconocimiento de falta de seguridad sistemática, de incidencias en la salud, de su nula
aportación local de emprendimiento empresarial, de su incidencia contaminante en el norte de Extremadura y en Portugal, con un Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) hasta hace
poco rehén de las propietarias de la central.

Lo hemos realizado, desde Adenex, por ser testigos directos y de documentación, protestas, declaraciones, robos, eventos y respuestas sociales que de otra manera se hubieran perdido en el tiempo.

Una nuclear no es una fábrica que cierra por capricho empresarial, ni se puede jugar a mantenerla otros tres años más para ver qué pasa o bien porque el país lo necesita. Lo que ha cambiado radicalmente en España en estos últimos años es la instalación de las energías renovables que precisan de modelos descentralizados y ahorradores de energía que jamás una nuclear puede ofrecer.

Hemos querido ofrecer una publicación única dentro del mundo editorial en lengua española con un diseño gráfico singularizado, que ayude a los lectores en la búsqueda de información y entendimiento. Se ha cuidado el índice temático y la bibliografía que aporta enlaces para seguir determinados aspectos de la energía nuclear en el mundo como los relacionados con la seguridad, proyectos y devenires de una energía que está llegando a su fin ofreciendo hoy los últimos estertores.

Su lectura implica reconocer muchas de las falsedades que hoy, en el final de la era atómica en el mundo entero, siguen repitiendo como si estuviéramos en los años 70 del siglo pasado.

Nos explicamos:

-LA POBLACIÓN SIGUE SIENDO ANTINUCLEAR. No es cierto que la población de la zona de Almaraz quiera seguir la ola de determinados sectores políticos y económicos, como bien se comprobó el 4 de octubre en un acto en Navalmoral de la Mata, donde pretendían reunir a 4.000 personas y solo asistieron 600. Lo convocaron la presidenta regional, el presidente de la diputación de Cáceres, los 2 partidos mayoritarios, los alcaldes de la zona y cámaras de comercio y empresarios varios, no asistieron ni los trabajadores de la central.

-SIMILITUDES CON OTRAS CENTRALES. No es cierto que haya una central similar en EEUU y que se la haya autorizado 60 años de funcionamiento…. otros dicen que 80, total, qué más da. En EEUU los años se cuentan desde el inicio de la construcción (Almaraz tendría entonces 55 años). Y en EEUU las autorizaciones no sé conceden de 10 en 10 años como en España sino los años que la empresa propietaria considere que va a obtener beneficios. y si no los obtiene pues cierra. En España sí una central cierra por su cuenta (dentro del periodo autorizado) es multada por el
Ministerio (Iberdrola ya lo ha hecho y ha sido multada).

-LA CENTRAL HA IMPEDIDO QUE LA ZONA PROSPERE. No es cierto que con el cierre no haya más trabajo en la zona...hay 15 años de trabajos de desmantelamiento y hay un polígono industrial regional de 400 hectáreas donde por fin (llevaba 15 años abandonado) ya han comenzado a instalar empresas.

-LA ZONA YA ESTÁ PREPARADA PARA AMORTIGUAR EL CIERRE. No es cierto que con el cierre la comarca se empobrecerá pues además desde los presupuestos del estado se aportarán millones durante 15 años...lo grave es que lo gestionen los ayuntamientos y diputación de la misma manera que lo han hecho con las millonadas que han recibido desde hace 45 años.

-TODA INDUSTRIA NUCLEAR TIENE FECHA DE CADUCIDAD Y PONE EN PELIGRO A POBLACIONES ENTERAS INCLUSO AFECTANDO A PORTUGAL. No es cierto que la central sea la que se sitúa en las mejores condiciones de seguridad dado que la empresa que ha realizado ese informe forma parte de la propia industria de Almaraz y del lobby internacional francés. En el año 2024 Almaraz fue la central con más incidencias en España.

Y hay que decirlo precisamente en estos momentos de intoxicación acerca del cierre de una industria que, con fecha de caducidad, ya plantea 15 años de trabajos de desmantelamiento y restauración medioambiental con una fuerte inversión estatal para la región, provincia y zona del entorno, y un polígono industrial regional, por fin en marcha después de 15 años de abandono.
Lo que sí nos sigue preocupando es seguir 55 años más soportando los residuos altamente peligrosos.

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