
- El accidente de Three Mile Island muestra el futuro que propone la industria nuclear, ocultando los daños colaterales de trabajadores y residentes en estudios epidemiológicos y la ausencia de planes de emergencia.
- Las centrales nucleares obstaculizan a las energías renovables, porque impiden su desarrollo descentralizado de producción y porque no tienen ninguna ventaja ante la emergencia climática.
- Al poderoso lobby nuclear francés no le salen las cuentas: sobrecostes, pérdidas por mantenimiento de las envejecidas nucleares y fracaso en el diseño de nuevos prototipos, que generan importantes deudas y solo se justifica por el programa de armas nucleares.

El pasado martes 11, el Ateneo de Cáceres acogió un encuentro clave para el movimiento antinuclear extremeño. En una charla-debate organizada por Ecologistas en Acción de Extremadura, ADENEX y Cuaderno Extremeño para el Debate y la Acción, se abordaron las razones fundamentales para el cierre de las centrales nucleares españolas, incluyendo la de Almaraz, en la provincia de Cáceres.
El objetivo principal de este evento fue concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de actuar ante la amenaza que supone la continuidad de estas instalaciones. Durante el debate, se expusieron argumentos en torno a la seguridad, la gestión de residuos radiactivos y la viabilidad de un modelo energético sostenible basado en fuentes renovables.

¿QUÉ IMPLICA CERRAR LAS CENTRALES NUCLEARES?
JOSÉ Mª GONZÁLEZ MAZÓN
Coordina el GT de energía de ADENEX
Estamos acostumbrados a que cuando describimos la actividad industrial de una central nuclear para producir electricidad solo veamos el edificio al lado de unas Torres cerca del mar o al lado de un pantano artificial de algún río. Pero la realidad fabril no es esa tan aparente.
Siempre tendremos que contabilizar las tres fases que todo el ciclo completo de una central nuclear pone en funcionamiento.

La sociedad civil tiene que actuar ante la amenaza de la continuidad de las Nucleares.
La nueva ofensiva pronuclear, articulada por cierta clase política, junto con el lobby empresarial y la red clientelar creada en torno a los municipios afectados, no tiene otro objetivo que socializar los costes de gestión de los residuos radiactivos tras décadas de enriquecimiento por parte de las eléctricas.
Mantener la producción de estas viejas centrales nucleares supone, además de una estafa, un riesgo para la ciudadanía, que ni siquiera está protegida por un protocolo adecuado en caso de accidente nuclear.

El mes de agosto es recordado como el primer paso que el hombre dio en una carrera armamentística atómica. El 6 y 9 de agosto de 1945, dos ciudades japonesas son arrasadas. Hiroshima y Nagasaki fueron bombardeadas pereciendo 300.00 personas como consecuencia de las radiaciones y si para algunos historiadores supuso el final de la segunda guerra mundial (el 14 de agosto un mensaje de radio informaba de la rendición del país nipón) para otros fue el inicio del desarrollo de las centrales nucleares en todo el mundo.